sábado, 2 de mayo de 2015

La desaparición de la clase media

La opinión de Robert 

Aumenta tu IQ financiero 

Hay muchas definiciones de inteligencia, pero una de las más prácticas la aprendí de mi padre rico: “La inteligencia es la capacidad para resolver problemas”. Por ejemplo, si en la escuela puedes resolver problemas de matemáticas se te considera inteligente. Fuera de la escuela, si puedes arreglar un auto se dice que tienes inteligencia automotriz. 

En lo monetario, mientras mayores sean los problemas financieros que puedes resolver, mayor será tu inteligencia financiera. Actualmente, nuestro mundo enfrenta serios problemas financieros y muchos están interrelacionados. Entre los más apremiantes están: 

1. La caída del valor del dólar.
2. El incremento de la deuda pública. 
3. El inicio de la jubilación de los baby boomers. 
4. El alza en el precio del petróleo. 
5. El crecimiento de la brecha entre ricos y el resto de la población 
6. La disminución de los sueldos. 
7. La exportación de empleos. 
8. La bancarrota inminente de seguridad social y Medicare. 
9. La desaparición de los ahorros. 
10. La falta de educación financiera. 

Las preguntas urgentes son: 
1. ¿Qué podemos hacer? 
2. ¿Cuál es la solución a estos problemas? 
3. ¿Es suficiente nuestro IQ financiero para resolverlos? 
4. ¿Cómo evitamos ser víctima de ellos? 
5. ¿Cómo evitamos que nuestras familias sean víctima de ellos? 

Muchos de los problemas financieros actuales existen porque no los resolvimos cuando surgieron. En vez de incrementar el IQ financiero de la población, le enseñamos a esperar que el gobierno les resuelva sus problemas. Por eso ningún político se atreve a tocar a seguridad social y Medicare, aunque sabemos que estos programas están destinados a la ruina. 

Puedo imaginar a algunos de ustedes diciendo: “Debemos cuidar a quienes no pueden hacerlo por sí mismos”, y estoy de acuerdo. Una sociedad civilizada tiene este compromiso; sin embargo, la mayoría de nosotros podemos cuidarnos si tenemos la necesidad y si hemos aprendido a hacerlo. 

Es momento de aumentar nuestro IQ financiero. Cambio demográfico Debido a las soluciones adoptadas en el pasado, marcadas por un bajo IQ financiero, la población está cambiando de la siguiente manera: Como muestra el diagrama, los ricos son cada vez más ricos y todos los demás son cada vez más pobres, aunque muchas personas están ganando más dinero. 

Por desgracia, Estados Unidos no es el único país que avanza en esta dirección. Muchas economías mundiales se están convirtiendo en sociedades de dos clases (o dos masas): la de ricos y la de pobres. El 16 de abril de 2006, The New York Times publicó el siguiente titular en primera plana: LA REACTIVACIÓN DE JAPÓN INCREMENTA LA BRECHA ECONÓMICA El segundo párrafo del artículo sostiene: 

Actualmente, en un país cuyo concepto de sí mismo se expresaba en el lema: “100 millones, todos de clase media”, las definiciones dividen a las personas en ganadoras y perdedoras, y describen a Japón como “una sociedad de crecientes disparidades”. 

En otras palabras, la clase media está desapareciendo. Hoy, en Japón se es rico o pobre, un ganador financiero o un perdedor financiero, y lo mismo está ocurriendo en Estados Unidos y en muchos países europeos. El costo de un bajo IQ financiero En mis conversaciones con Donald Trump coincidimos en que no podemos resolver los complejos desafíos financieros de la actualidad con la inteligencia financiera del pasado. Si el país intenta resolver el problema de seguridad social y de Medicare dando más subsidios, estará matando y comiéndose a la gallina de los huevos de oro, ya no habrá más huevos de oro en el futuro. 

La razón por la cual escribimos, ofrecemos conferencias y diseñamos juegos didácticos y otros productos, es que pretendemos que las personas sean ricas y resuelvan sus problemas financieros, en vez de esperar que otros se los resuelvan. Ambos coincidimos en que si simplemente se da dinero el problema crece, se complica y se vuelve más peligroso. Expresado de manera sencilla, Estados Unidos se está convirtiendo en un país bien educado de ricos y pobres. La clase media está en extinción. 

El problema es que en el país hay innumerables personas como mi padre pobre —un hombre bueno, bien educado, trabajador— que esperan que el gobierno se haga cargo de ellos en su retiro. Hemos mencionado que en unos cuantos años empezarán a jubilarse los aproximadamente 75 millones de baby boomers. 

Ésta es la primera generación que ha contribuido plenamente a la seguridad social y Medicare. El problema es que el dinero que aportaron ha desaparecido en un esquema Ponzi y ya no existe. Hay otros dos problemas: como en las escuelas no enseñamos gran cosa acerca del dinero, muchos de esos 75 millones no saben qué es un esquema Ponzi; por otra parte, como muchos contribuyeron a plenitud, tienen derecho a ese pago. 

Pero si cada uno recibiera sólo mil dólares mensuales en subsidios de seguridad social y Medicare, la nómina mensual total del gobierno sería de 75 mil millones. Esto equivale al costo de un huracán Katrina o de una Guerra en Irak… en sólo un mes. La buena noticia es que aún tienes tiempo para prepararte y no convertirte en víctima de los huracanes financieros por venir… pero no mucho tiempo. En el catecismo me enseñaron: “Si das a una persona un pescado, lo alimentarás un día”. Es justo lo que ha hecho el país; es la mentalidad de merecimiento de seguridad social y Medicare. “Si enseñas a la persona a pescar, la alimentarás de por vida”. 

Es lo que Donald y yo hemos hecho. Queremos que las personas aprendan a ser ricas y enseñen a otros a serlo. En Teach To Be Rich —un producto que utilizamos en nuestros clubes de CASHFLOW para enseñar a las personas a ser ricas— menciono cómo hay quienes no quieren dar peces ni enseñar a pescar; en vez de ello, venden pescado. 

Entre ellas hay corredores de bolsa y bienes raíces, asesores financieros, banqueros y agentes de seguros. Lo suyo es vender, no necesariamente enseñar o dar. Si unes las palabras sell [vender] y fish [pescado], obtienes la palabra selfish [egoísta]. Y aunque los egoístas no sean mayoría, no es infundado afirmar que en el negocio hay bastantes. Utilizo aquí la palabra egoísta para destacar la importancia de distinguir entre quienes dan —los maestros— y quienes venden.

A Donald y a mí nos preocupa que casi nadie decide aprender a manejar o a invertir su dinero; en vez de aprender, las personas encomiendan su dinero a los expertos y después rezan a todos los santos porque sean auténticos expertos. En su libro How to Get Rich, Donald dice lo siguiente acerca de los asesores financieros, personas que venden pescado. El título del capítulo y sus primeros párrafos lo dicen todo: SÉ TU PROPIO ASESOR FINANCIERO Muchas personas contratan asesores financieros, pero he visto a muchos destruir a sus clientes. En particular, los deportistas ganan mucho dinero siendo muy jóvenes. 

A menudo, los managers dilapidan la fortuna del deportista, quien a sus treinta y tantos años acaba sin nada más que su gloria pasada y viéndose obligado a buscar un empleo para sobrevivir. Hay muchas definiciones de inteligencia, pero una de las más prácticas la aprendí de mi padre rico: “La inteligencia es la capacidad para resolver problemas”. ROBERT T. KIYOSAKI Queremos enseñarte a pescar Donald Trump y yo no vendemos pescado; no vendemos asesoría en inversiones ni decimos a las personas en qué invertir. Somos maestros; queremos que aprendas a ser rico, a invertir tu propio dinero y a ser tu propio experto financiero. 

Queremos enseñarte a pescar por ti mismo. El secreto de mi padre rico Como mencioné, muchos ricos son reservados, aunque no imaginé cuánto hasta que la familia de mi padre rico me pidió que no mencionara su apellido en Padre rico, padre pobre. Muchos ricos prefieren el anonimato. No quieren ser conocidos y/o no quieren compartir sus secretos financieros. Por eso me sorprendió gratamente que Donald Trump fuera tan abierto a propósito de su riqueza y estuviera tan dispuesto a compartir sus claves para el éxito financiero. 

En su libro Buffettology, Mary Buffett escribe: F. Scott Fitzgerald escribió que los muy ricos son distintos a todos los demás. Tenía razón, pero son diferentes en los aspectos más extraños, siendo el más curioso el código de silencio que exigen a la familia y los amigos. Durante mi matrimonio con Peter (hijo de Warren Buffett) se me ordenó más de una vez no hablar con nadie ajeno a la familia sobre Warren y sus inversiones. Escribir este libro simplemente hubiera sido imposible. Luego de divorciarse de Peter, Mary Buffett rompió el código de silencio y describió en detalle la manera de actuar de Warren Buffett, revelando todos sus secretos. Es un libro excelente y bien escrito, y en verdad descubre sus secretos. 

Es el instructivo de Warren Buffett, y aunque él no lo autorizó, revela su manera de actuar. Eso no significa que tú o yo —o incluso Donald Trump— podamos hacer lo mismo, o tal vez ni siquiera nos conviene. En muchos aspectos que se explicarán más adelante en este libro, Donald y yo podemos superar las tasas de rendimiento de las inversiones de Warren. Tal vez él sea más rico, pero nosotros podemos enriquecernos más rápidamente con nuestros métodos y utilizando menos dinero. Simplemente necesitas encontrar el estilo y el método adecuado para ti. 

Aunque es importante aprender de personas como Warren y Donald, también lo es que descubras tu propia fórmula. Comprendí esto hace unos años, durante un servicio religioso del reverendo Vernon Ashe en Atlanta. Su mensaje fue que las personas deben seguir sus propios procesos para que sus metas sean valiosas; si no hay tal proceso, las metas carecen de valor. ¿Para qué enriquecerse? Te instamos a ser rico porque Estados Unidos y muchos otros países se están convirtiendo en sociedades de dos clases (o masas): rica y pobre. 

Una razón de peso: si no decides ser rico, lo más seguro es que te vuelvas pobre. En las naciones occidentales, la clase media está desapareciendo lenta, inexorable y catastróficamente. Si deseas permanecer en la clase media, tal vez debas considerar mudarte a China o India, países donde la clase media está creciendo. En Estados Unidos y otras naciones occidentales, las posibilidades se reducen a ser rico o pobre. La clase media está desapareciendo de la misma manera que los polos: lenta, inexorable y catastróficamente. 

Sin embargo, la clase media de China e India no vive mejor que los pobres de Estados Unidos, así es que tal vez prefieras enriquecerte en Estados Unidos. La opinión de Donald En mi conversación con Robert acerca de la desaparición de la clase media, comprendí que algunos aspectos sí pueden explicarse. 

Es como un reloj de arena con la clase media en la parte estrecha, o como una persona con cintura muy breve. ¿Qué ocurre si volteas el reloj de arena? En cualquier posición que quede, los pobres alimentan a los ricos y los ricos a los pobres. Es una u otra. No me gusta esa imagen porque me recuerda las costumbres aristocráticas del Viejo Mundo, contra las que Estados Unidos se rebeló. ¿Estamos retrocediendo? ¿Los colonos fueron sólo un grupo de idealistas despistados? Leyendo los periódicos durante un viaje, encontré algunos artículos en The Wall Street Journal que me hicieron pensar en el riesgo. 

Apenas ayer supimos de tres alpinistas que murieron, obviamente por agotamiento, al descender del monte Everest después de haber alcanzado la cima. Hoy publican un artículo sobre el gran caballo de carreras Bárbaro y su terrible lesión, y uno sobre la tragedia en la regata Volvo Ocean Race, donde un joven holandés murió al caer de uno de los yates. 

Más tarde, la tripulación de otro yate debió abandonar su nave durante una terrible tormenta, y fue rescatada por la que había perdido a un miembro de su equipo. Todos son regatistas experimentados y su capacidad está fuera de toda duda. Y con Bárbaro, decenas de miles de personas acudieron a ver cómo se escribía la historia de las carreras de caballos, y en vez de ello vieron al caballo derrumbarse durante la competencia, una tragedia increíble que será difícil de olvidar. 

Los espectadores tenían razones para creer que verían a un triple campeón —un caballo coronado en el Derby de Kentucky, el Preakness y el Belmont Stakes— por primera vez desde 1978. El articulista de The Wall Street Journal afirmó que el pesar de los espectadores sólo era equiparable a sus esperanzas y expectativas iniciales. Las expectativas pueden conducir a resultados inesperados. Hay una línea muy delgada entre la victoria y el fracaso, y pensar en ello me pone filosófico. En ocasiones, hasta los planes mejor elaborados pueden estallar en nuestras manos debido a factores fuera de nuestro control, como el clima, una lesión y tal vez exceso de confianza (si es que existe tal cosa). 

La filosofía es un intento por comprender las cosas y sucesos inexplicables que todos enfrentamos en algún momento de nuestra vida. He mencionado con anterioridad que es importante permanecer intactos, pues de otra manera nos convertimos en blanco. Una pequeña grieta puede hundir un barco, y una ola grande puede destruirlo con igual eficacia, como pueden atestiguar los regatistas de la carrera Volvo. 

En cualquier caso, el desequilibrio puede generar situaciones que nos mantienen tambaleando y fuera de control. Estados Unidos ha sido una superpotencia relativamente por poco tiempo. El mayor riesgo que enfrentamos ahora es no estar preparados para el futuro. Como hemos visto, no hay nada seguro, pero estar preparados, sin duda, es mejor que no estarlo. Durante la Primera Guerra Mundial, en la batalla de Gallipoli, nadie imaginó que un cuarto de millón de soldados morirían asesinados, ni que las fuerzas combinadas de Gran Bretaña, Australia, Nueva Zelanda y Francia fueran derrotadas y repelidas por los turcos. Fue una gran sorpresa para ellos porque no sabían en lo que se metían. No hay nada seguro, pero estar preparados, sin duda, es mejor que no estarlo. DONALD J. TRUMP La China actual La globalización es una realidad indiscutible de la vida actual. Cuando Robert me habló de China e India como economías en crecimiento que debemos vigilar, no pude sino sonreír, pues una vez más nuestra visión era similar. Muchas personas creen que hacen falta años para que China y/o India se acerquen a la posición de Estados Unidos como el mayor poder económico, pero puede ser otro ejemplo del pensamiento grupal. Robert y yo hemos visto ya su impacto global. Hace poco conversé con un amigo que vive en Europa. 

Él me habló de la gran atención que los medios prestan a China allá, comparada con la que se da en Estados Unidos. En aquel continente es un tema muy importante. Hay dos datos que bastan para darnos una idea de lo que ese país está haciendo y hacia dónde se dirige: 1. Los primeros Starbucks abrieron en China hace dos años. Ahora hay más Starbucks allá que en Estados Unidos. 2. En la década de los setenta del siglo XX, Shangai tenía sólo un rascacielos. Hoy tiene cerca de 800. Yo construyo rascacielos y tengo un Starbucks en la Torre Trump, por lo que estos dos datos me resultan asombrosos. Sólo representan dos ejemplos fáciles de visualizar que dan un mensaje muy claro: China es una gran potencia. Su población es tal que una de cada cinco personas del planeta es china. Su economía y fuerza de trabajo son dinámicas y se han adaptado bien a la nueva tecnología. 

Los chinos son trabajadores y disciplinados. ¿Qué significa esto? Que podemos cerrar los ojos y esperar a que nos atropellen, o podemos estudiar a China y colocarnos en una posición donde los cambios nos beneficien. La India actual Mis dos hijos mayores, Don Jr. e Ivanka, que trabajan en la Organización Trump, viajaron recientemente a India, por lo que decidí investigar un poco sobre ella. Pero antes una anécdota que sucedió hace poco en la Torre Trump. 

El año pasado, uno de mis empleados tomó un taxi de la Torre Trump al aeropuerto. El chofer era un joven hindú y era su primer recorrido al aeropuerto, pero estaba más interesado en saber si su pasajero había visto alguna vez al señor Donald Trump. Mi empleado le dijo: —Sí, hace cinco minutos. El conductor estaba muy impresionado y dijo: —¿Viste a Donald Trump hace cinco minutos? ¿En la Torre Trump? —Sí, ahí está su oficina y ahí trabajamos. El chofer quedó aún más impresionado y dijo: —¿Quieres decir que el señor Trump trabaja? No podía creer lo que escuchaba. Mi empleado le explicó entonces la realidad de mi vida (que paso largas horas en la oficina), y que tenemos Post-its, lápices, copiadoras y todo lo demás que hay en una oficina. Sin salir de su asombro, el chofer comenzó a explicar algunos aspectos de su país mientras conducía al aeropuerto. 

Narró la historia de India condensada en unos cuantos minutos, y también explicó que en su país había cientos de idiomas y dialectos, con acentos distintos cada 50 kilómetros, pero que sin importar si estabas en alguna de las provincias o en Punjab, había dos palabras que todos entendían. Ahora era mi empleado el que sentía curiosidad. —¿Cuáles son? —preguntó. El chofer soltó el volante del auto para gesticular y dijo con gran alegría: —¡Estás despedido! Mi empleado rió de buena gana y le preguntó amablemente si sabía dónde estaba el aeropuerto. Él respondió que trataría de encontrarlo y, por fortuna, lo hizo sin problemas. Era un hombre con gran sentido de la orientación y talento para contar cosas de su país. ¿Tenemos idea de hacia dónde se dirige India? ¿Sabemos algo de este país? He aquí unos datos para comenzar: • India es la civilización con la historia ininterrumpida más antigua del mundo. •  En los últimos 10000 años no ha invadido a ningún país. •  Es la mayor democracia del mundo. •  Es uno de los pocos países que logró su independencia sin violencia. •  El arte de la navegación tuvo su origen en el río Sindh hace 6000 años (tal vez de ahí provenía aquel joven chofer). •  El sánscrito es el padre de todas las lenguas europeas. •  India fue el país más rico de la Tierra hasta el siglo XVII, cuando fue invadida por Gran Bretaña. •  El ajedrez se inventó en India. •  India inventó el sistema numérico. Albert Einstein dijo: “Debemos mucho a los hindúes; nos enseñaron a contar, sin lo cual no hubiera sido posible ningún descubrimiento científico de importancia”. •  El álgebra, la trigonometría y el cálculo se originaron en India. •  El matemático Budhayana fue el primero que calculó el valor de Pi, y explicó el concepto de lo que conocemos como Teorema de Pitágoras. Lo descubrió en el siglo VI, mucho antes que los matemáticos europeos. •  India es el mayor país angloparlante del mundo. Sin duda, India es un país que vale la pena conocer e investigar. 

Treinta y ocho por ciento de los médicos estadounidenses son de ascendencia hindú, así como 12 por ciento de los científicos. Son el grupo étnico más rico en Estados Unidos y en el mundo. La educación tiene gran importancia y muchos hindúes dirigen grandes corporaciones estadounidenses y transnacionales. India ha logrado convertirse de nuevo en una importante fuerza económica y merece nuestra atención, no por su interés turístico o histórico. Es importante para nuestro futuro, y como ciudadanos conscientes de lo que ocurre en el planeta, debemos dedicar un tiempo a conocer este fascinante y dinámico país. 

El mundo tiene un probable competidor en China e India, lo que es bueno. Siempre he pensado que la competencia termina definitiva y rápidamente con la autocomplacencia. Mark Twain dijo: “No vayas por ahí diciendo que el mundo te debe el sustento. El mundo no te debe nada. Él estuvo aquí antes que tú”. Esto puede aplicarse a muchas situaciones. Reflexionemos al respecto. ¿Cómo puedes aprovechar esta información? Los ricos reconocerán las oportunidades mientras los pobres ocultarán la cabeza y harán como que no ocurre nada. ¿Eres capaz de identificar las oportunidades que puedan surgir de los cambios económicos?


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