La opinión de Robert
Aprendí en la escuela militar la importancia de elegir la batalla y el campo, y reforcé ese
conocimiento en el Cuerpo de Marina. Por ejemplo, las tropas que dominaban un
terreno alto, como una colina, tenían ventaja sobre las del bando opuesto que estaban
abajo.
Las tropas del terreno bajo tenían la posibilidad de elegir entre luchar y no
luchar. Tal vez de ahí provengan los dichos: “Más vale huir hoy y vivir para luchar
mañana”, y “Elige cuidadosamente tus batallas”. Las mismas ideas pueden aplicarse en
los negocios.
En El cuadrante del flujo del dinero (Aguilar, 2004), segundo libro de la serie Padre
Rico, explico por qué algunas personas se enriquecen más fácilmente que otras. El
cuadrante del flujo del dinero es el más importante de mis libros si deseas hacer
cambios en tu vida. Si no es así, tal vez sea el peor libro para ti. Analicemos de nuevo
el cuadrante del flujo del dinero.
Como dijimos antes:
E significa empleado
A significa autoempleado
D significa dueño de negocio
I significa inversionista
Estas palabras son más que simples títulos. Las personas que se ubican en cada
cuadrante son muy distintas entre sí. En lo referente a la actitud, las del cuadrante E
buscan la seguridad. Dicen: “Busco un empleo seguro con prestaciones”.
Un
autoempleado del cuadrante A puede decir: “Si quieres que se haga bien, hazlo tú
mismo”. Las personas del cuadrante D suelen buscar presidentes, gerentes generales
u otras personas de talento para que administren sus operaciones. Una de las
diferencias cruciales entre los dueños de negocios del cuadrante A y los dueños de
negocios del cuadrante D es el número de empleados. La revista Forbes definió a la
“gran empresa” como la que tiene más de 500 empleados. La I significa inversionista.
Como se mencionó en la introducción a la Parte dos, hay tres clases de inversionistas.
Las leyes fiscales también son distintas para cada cuadrante. El peor en relación con
los impuestos es el E, pues no hay muchas opciones para protegerse de los impuestos,
por ello no se necesita la asesoría de un contador. Los cuadrantes con los mejores
refugios fiscales son el D y el I. ¿Por qué? Los gobiernos suelen ofrecer refugios
fiscales al cuadrante D porque crea empleos, y al cuadrante I porque regresa el dinero
a la economía mediante inversiones. Quienes invierten en bienes raíces y petróleo
también reciben refugios fiscales especiales, pues cualquier país necesita vivienda y
energía.
¿En qué cuadrante puedes ganar?
Como se mencionó al inicio de este capítulo, es importante que elijas cuidadosamente
tu batalla y el campo para librarla.
En lo que se refiere a hacerse rico, esto equivale a
elegir el mejor cuadrante para ti.
El cuadrante del flujo de dinero es importante porque puede ayudarte a elegir el
cuadrante donde tienes mayores posibilidades de ganar. Como podrás imaginar,
Donald Trump y yo elegimos los cuadrantes D e I para operar.
Hace años, cuando estaba en la secundaria y tenía problemas en inglés, mi padre rico
me hizo notar que tal vez nunca tendría éxito en la escuela o en el mundo corporativo:
“Eres demasiado rebelde para acatar órdenes de personas a las que no respetas.
Probablemente tengas más éxito en los negocios, como empresario e inversionista”.
Aunque no me agradaron sus palabras, me ayudó saber dónde no encajaba. También
comprendí que debía estudiar materias, desarrollar habilidades y adquirir experiencias
que la mayoría de mis compañeros no necesitaban. Si te interesa conocer más sobre
mis experiencias en los cuadrantes D e I, te sugiero leer Guía para invertir (Aguilar,
2004) y Antes de renunciar a tu empleo (Aguilar, 2007).
Tal vez estés pensando: “Pero yo no quiero ser empresario”.
O quizá tu corazón se
agite al pensar que deberás tomar riesgos y dejar de recibir un salario regular. No te
preocupes, este libro es más sobre cómo ganar que sobre cómo ser un empresario o
inversionista profesional. Aunque hay tres clases de inversionistas, y nosotros
preferimos la que invierte para ganar, cualquiera de las tres puede enriquecerse.
Ocurre lo mismo con los cuadrantes: hay personas que se han enriquecido en todos
ellos. Por ejemplo, el fundador de General Electric fue Thomas Edison, quien estaba en
el cuadrante D. Jack Welch, ex director de General Electric, estaba en el cuadrante E.
Ambos se hicieron muy ricos en la misma empresa, aunque desde distintos cuadrantes.
Menciono el cuadrante del flujo de dinero para que identifiques en cuál categoría tienes
mayores oportunidades de ganar. Aunque es cierto que las leyes fiscales favorecen a
los cuadrantes D e I, eso no es tan importante como que identifiques en cuál es más
probable que ganes.
Nuestros sistemas escolares están diseñados para preparar a las personas para los
cuadrantes E y A. Es por eso que muchas dicen: “Ve a la escuela y obtén un buen
empleo”.
Eso es programar para el cuadrante E. Otros dicen: “Ve a la escuela y
aprende un oficio o profesión. Así tendrás un respaldo”. Esta mentalidad es perfecta
para el cuadrante A. (Si quieres aprender más sobre los cuadrantes D e I, también
están los libros escritos por Donald Trump. Mis favoritos son The Art of the Deal, The
Art of the Comeback y How to Get Rich, que resumen su pensamiento como
empresario e inversionista.)
Donald y yo ganamos más que la mayoría de maestros y de autores simplemente
porque la mayoría de los maestros actúa con base en los valores del cuadrante E,
mientras los autores escriben con base en los valores del cuadrante A.
Un gran número de autores financieros escribe sobre cómo gastar lo menos posible y
sobre cómo ahorrar.
Donald y yo escribimos sobre cómo una persona puede aumentar
sus ganancias, disfrutar la vida e invertir su dinero. Además, la diferencia entre los
consejos puede identificarse con base en los cuadrantes y en los valores que cada uno
representa.
Toma un momento para reflexionar acerca de cuál cuadrante es el mejor para ti. Tal vez
sea conveniente que cierres los ojos y permanezcas en silencio hasta escuchar tu
respuesta. Este procedimiento es importante porque es crucial que seas fiel a ti mismo
y a tu respuesta.
Donald fue afortunado porque su padre fue para él un modelo de conducta de los
cuadrantes D e I. Mi padre estaba en el cuadrante E. La decisión de dedicarme a los
negocios se oponía a todos los valores de mi padre pobre, quien creía en la seguridad
laboral y en los subsidios del gobierno. Era como si me hubiera unido al enemigo, como
si fuera un traidor. Mi padre creía sinceramente que los ricos eran avaros y que
explotaban a los pobres, y algunos efectivamente lo hacen. No obstante, yo no
compartía sus valores.
Yo quería ser empresario e inversionista. Aunque amaba y
respetaba a mi padre con todo mi corazón, no compartíamos los mismos valores a
propósito de las profesiones y el dinero.
Cuando volví de Vietnam en 1973, tuve que decidir en cuál cuadrante iba a concentrar
mis esfuerzos. Mi padre pobre quería que permaneciera en el Cuerpo de Marina, por la
seguridad laboral. Al decirle que iba a renunciar, me aconsejó conseguir un empleo
como piloto en las líneas aéreas. Cuando le dije que ya no quería volar, me aconsejó
volver a la escuela, obtener una maestría y un doctorado, conseguir un trabajo en el
gobierno.
Como él no entendía el cuadrante del flujo de dinero, no comprendía que lo
que yo rechazaba no era el empleo sino el cuadrante o, mejor dicho, los valores de ese
cuadrante.
Cuando mi padre verdadero, mi padre pobre, descubrió que prefería los valores
profesionales y financieros de mi padre rico, los cuadrantes D e I, la brecha entre
nosotros creció y nuestras relaciones se tensaron. Mi padre pobre valoraba la
seguridad, y mi padre rico la libertad. Y, como muchos de ustedes saben, seguridad y
libertad no son lo mismo.
De hecho, son valores opuestos. Por eso las personas con
mayor seguridad son las que tienen menor libertad. Y quienes tienen seguridad
máxima, están encerrados en una cárcel de máxima seguridad.
Así, al preguntarme por qué es tan importante el dinero para mí, respondo: “Porque con
el dinero compro mi libertad. Con el dinero compro más opciones en la vida”. Por
ejemplo, cuando viajo no me gusta hacer fila mucho tiempo en los aeropuertos. Gracias
al dinero puedo elegir entre hacer fila o rentar un jet privado.
Actualmente, viajo más
en jets privados que en vuelos comerciales. Donald, por supuesto, tiene un jet
privado, lo que confirma mi argumento. Una noche, al salir de Dallas, el pequeño jet
que yo había rentado pasó junto al jet privado de Donald. Ver que mi jet casi podía
pasar bajo el suyo fue una experiencia que me hizo poner los pies sobre la tierra.
Por lo anterior te sugiero sentarte tranquilamente para identificar el mejor cuadrante
para ti. Pregúntate: ¿Cuáles son mis valores? ¿Necesito seguridad laboral? ¿Me siento
satisfecho con la seguridad? ¿Pongo en práctica mis conocimientos en este cuadrante?
¿O valoro más la libertad? Asimismo, pregúntate cuáles son los valores de tus padres y
tus amigos. Hay algo de cierto en el refrán: “Dios los crea y ellos se juntan”.
La lección es: si decides ser rico, elige cuidadosamente tu batalla y tu campo o, mejor
dicho, tus valores y cuadrantes.
Un gran número de autores financieros escribe sobre cómo gastar lo menos posible y
sobre cómo ahorrar. Donald y yo escribimos sobre cómo una persona puede aumentar
sus ganancias, disfrutar la vida e invertir su dinero.
ROBERT T. KIYOSAKI
La opinión de Donald
Cómo elegir tu batalla y el campo
El cuadrante del flujo de dinero, diseñado por Robert, es una herramienta eficaz, y es
una de las razones por las que elegí su libro El cuadrante del flujo del dinero para mi
lista de libros recomendados en Amazon. Si dedicas un poco de tiempo a reflexionar
sobre sus palabras, ahorrarás mucho tiempo a largo plazo. Es importante que te
conozcas y que conozcas tus preferencias antes de ponerte en marcha en cualquier
camino, nuevo o viejo.
Sé que algunas personas pierden el interés cuando ven una gráfica o fórmula, pues
saben que para comprenderlos hace falta tiempo y esfuerzo.
No obstante, ese
desinterés puede convertirse en gusto e incluso en emoción cuando se dan cuenta de
cuánto pueden aumentar su flujo de efectivo e ingresos. La elección es tuya.
Cuando me inicié en los bienes raíces, bien pude permanecer en el negocio de mi
padre y alcanzar el éxito, pero no me habría sentido satisfecho. Yo tenía mis propios
planes y debía emprender un camino solitario para realizarlos. De no hacerlo, habría
tenido una vida cómoda pero no emocionante: no viviría mi propia vida.
Así como Robert tuvo que reconocer que los objetivos de su padre y los suyos eran
distintos, todos debemos realizar un trabajo de introspección para descubrir quiénes
estamos destinados a ser.
Imagina que has vivido tu vida y al final descubres que
equivocaste el camino. He visto algunos ejemplos de eso y creo que es la mejor
manera de eclipsarte. Si la vida que vives no es tuya, ¿de quién es? Si no reflexionas
acerca de ella, ¿quién lo hará? Estás aquí, así que, ¡préstale toda tu atención!
Para mí, las batallas y campos tienen que ver con los campos de acción. Todos
podemos elegir hasta cierto punto —espero— en qué campo de acción nos
desempeñamos y en cuál querríamos desempeñarnos.
Es cuestión de tener metas y
visión para alcanzar el éxito y realizarnos. No es fácil cambiar de círculo social, pero en
ocasiones es lo mejor.
Podemos estar muy influidos por las personas que nos rodean, y no es sencillo romper
el molde o hacer algo inesperado. Puede que pases momentos de soledad antes de
adquirir el impulso necesario para expandir tu propio círculo. Al final, esa decisión
puede llevarte a un campo lleno de situaciones y personas que disfrutes.
Es como
escribir tu guión, de manera que al final disfrutes verlo y además participar en él.
Todos podemos ejercer la libertad de elegir. Cuando veo a las personas disfrutar vidas
que yo no disfrutaría, hago una analogía con el menú de un restaurante: hay platillos
para todos. Y si no, siempre hay otro restaurante al cual acudir. Es también una buena
manera para evitar ser sentencioso: a cada quien lo suyo.
Volviendo a la idea del guión, una vez escuché a alguien decir que todos tenemos la
obligación de escribir nuestra propia película, y que esa película es nuestra vida.
Imagínate escribiendo las escenas. ¿Qué clase de escenas te gustaría ver? No creo
que nadie elija un trabajo rutinario, aburrimiento o pobreza. No sólo sería desagradable
escribirlo; sería aburrido y deprimente verlo. Concédete la libertad de ser quien en
verdad te gustaría ser.
Observa que en el párrafo anterior escribí “concédete”, pues a menudo, la única
persona que puede darte una oportunidad eres tú mismo. Hay muchas personas que
quisieran mantener un estatus, y ese estatus te incluye a ti. Pero tienes la capacidad de
cambiarlo.
En primer lugar, estás dándote el tiempo para leer este libro, así que ya
sabes que puedes superar la mediocridad o lo que sea que te detenga. Nadie debería
estar dispuesto a sumarse al mínimo común denominador, que en muchos casos no es
más que el camino fácil. Las personas con vidas extraordinarias han logrado salir de lo
ordinario.
La vida y los negocios pueden ser conflictivos.
Pueden ser auténticas batallas, pero
asegúrate de combatir en la batalla buena y aléjate de batallas y campos de batalla
triviales lo antes posible. No gastes tu energía en vano.
Recuerda: escribe tu propio guión. Luego prodúcelo y vive tal como quieres. Eso es
libertad, eso es poder y eso es ganar.
Concédete la libertad de ser quien en verdad te gustaría ser.
DONALD J. TRUMP
Tu opinión
Examina el cuadrante del flujo de dinero y reflexiona en cómo se aplica a tu vida.
¿De qué cuadrante proviene la mayor parte de tus ingresos actuales?
Visualízate como la persona exitosa que has soñado ser. ¿En qué cuadrante estarás
cuando alcances el pináculo del éxito?
Compara las dos respuestas anteriores. ¿Ya estás en el cuadrante correcto?
Si es así, ¡perfecciona tus habilidades y sigue adelante! Si no, diseña un plan para
cambiarte al cuadrante en que te ves como una persona muy exitosa. ¡Sólo tú puedes
encontrar el camino correcto para ti!
No es necesario cambiar de un día para otro, ¡pero sí debes iniciar el proceso!
Tomando en cuenta tu plan, ¿cuáles son los pasos necesarios para lograr ese cambio?

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